Día 1, mes 1, año 0

Este es mi diario. Me he decidido a empezarlo porque creo que puede ayudarme a superar lo que pasó. Podrían ayudarme mis amigos, pero no he vuelto a saber de ellos. Después de varios días sin noticias y tratando de llamarlos, nada. Ni me cogen el teléfono ni responden a través de Social.you. Es como si me hubiesen bloqueado. Les tenía cariño, pensaba que éramos amigos y resulta que salían conmigo solo por ella.

Hoy también he llamado a Clara. Es estúpido, pero, por unos segundos, he pensado que me cogería el teléfono, que estaría en casa, enfadada conmigo porque no le advertí. ¿Qué podría haber hecho?

Yo estaba en su apartamento, en la pequeña sala de estar. Me gustaba aquel sofá rojo de tres plazas y me gustaba mirar a la calle cuando ella salía a hacer un recado, esperando a que volviese. Ese día también la miraba por la ventana y vi cómo cuatro hombres vestidos de negro la asaltaban por detrás y la obligaban a subir a una furgoneta. Los había visto esperando en la calle, con el brazalete de la policía militar, pero ni siquiera pensé que estuviesen allí por Clara.

No la he vuelto a ver desde entonces y, aun así, hoy la he llamado por teléfono. Puedo oír su voz advirtiéndome sobre lo ingenua que soy, sobre los vecinos, diciéndome que todo es por mi culpa. Nunca la tomé muy en serio cuando decía que lo que hacíamos era peligroso, que debíamos ir con cuidado. Daría lo que fuese por escucharla otra vez riñéndome por ser descuidada o quejándose de la religión, de la reputación o de los derechos de las mujeres. Le gustaba discutir esos temas conmigo, aunque no fuese capaz de rebatirla.

Desde que se la llevaron, no dejo de preguntarme si debería haberle hecho más caso. Me cuesta dormir por las noches y no rindo en el trabajo. Mi vida social ha desaparecido y no tengo ánimos de nada. Hace días que me repito que ha llegado la hora de superarlo, de seguir adelante. Ya he conseguido ponerme a escribir, ahora solo necesito un objetivo. Quiero volver a su piso, me gustaría tener algún recuerdo suyo.