Día 1, mes 7, año 0

¡Dios santo! Sabiendo lo que sabe y se niega a actuar. Se escuda en esa mierda de frase de que el mundo es así y que no es posible cambiarlo. Me ha enseñado un vídeo sin pestañear siquiera. ¿Cómo puede ser tan cínico?

Según Paco, si miran a los Parias como si fuesen animales, no los quieren para el servicio, sino para que se peleen entre ellos. En el vídeo que me ha puesto, dos hombres de mediana edad pelean a puñetazos en un salón. Ni siquiera he podido acabar de verlo.

—Estos vídeos no los encontrarás porque son para grupos restringidos, pero hay gente que gana dinero con ello.

—¿Y cómo coño tienes tú acceso?

—Cálmate, <Mi nombre aquí>, trabajo en Ingenieros Maravillosos, ¿recuerdas?

Lo recuerdo. Motivo de más para que intente hacer algo. ¿Cómo es posible que sea consciente de la existencia de estas peleas y no haya dicho nunca nada? ¿Ve los vídeos en el trabajo? ¿Los borran? Por lo que he visto cuelgan, por lo menos, uno al mes. He discutido muy fuerte con él. Se niega a hablar del «tema de los Parias», como lo denomina él. Insiste en que ya trató de cambiar las cosas. Eso si, cuando le pregunto que hizo exactamente, rechaza contármelo.

Necesito calmarme. Estoy escribiendo de pie porque tengo la sensación de que, si me quedo quieta, se me vendrá el mundo encima.