Día 10, mes 11, año 0

Temía no tener listo el plan contra Fermín Cuartos antes de la despedida, pero ya está todo a punto. Paco me contó que las copias de seguridad de la base de datos de reputación se hacen a las dos de la madrugada y cada seis horas a partir de entonces. Mi ataque será justo cuando se haga la primera copia. No esperaré más, tengo hasta la noche para atar los pocos cabos sueltos que hay.

Para que el cambio en la reputación de Fermín Cuartos salga bien, necesito poder infectar los servidores de Ingenieros Maravillosos. El virus que he hecho se propaga solo, pero debe ejecutarse por lo menos una vez en la red interna de la empresa. Para eso, tendría dos opciones:

– Aprovechar alguna vulnerabilidad para ejecutar el virus yo misma.

– Que alguien de dentro infecte por mí.

No he sido capaz de encontrar ninguna vulnerabilidad, así que la segunda es la única opción real. A las horas del ataque, solo estarán trabajando los guardias y el personal técnico que vigila los servicios críticos. Los técnicos informáticos no caerían en la trampa de un virus que llega por correo, de modo que me he quedado con los guardias. He creado un correo de atGlance, la empresa que gestiona las cámaras de seguridad, que simula una incidencia y ofrece varias opciones para resolverla.

Un solo clic de cualquiera de ellos y la reputación de Fermín Cuartos bajará justo antes de que otro programita se descargue y encripte todos los sistemas para evitar que se detecte la anomalía. Cuando se vean obligados a recuperar las copias de seguridad, recuperarán la reputación ya modificada.

Estoy súper orgullosa del plan, es sublime. Lo único que podría salir mal es que el clic no llegue nunca. Tendré que confiar en los guardias y en la falsificación del e-mail.