Día 11, mes 1, año 0

El libro que encontré no es una reliquia solo por estar en papel, también lo es por estar descatalogado. Hoy lo he terminado, es el primer libro que acabo desde el instituto y ha encendido en mí nuevas ideas.

Empecé a leerlo porque había sido de Clara, pensando que no sería capaz de acabarlo. Sin embargo, me ha tenido enganchada. Era perfectamente capaz de imaginarme el mundo que describe y, a medida que avanzaba, he dejado de leer por ella y seguía porque no podía parar. Cuando he terminado el libro, he bajado al bar para compartirlo con Ur. Creía entender la frase escrita en la primera página y estaba dispuesta a contarle toda la historia para poder comentarla.

—Hoy he terminado Un mundo feliz, ¿lo has leído?

—¡¿De dónde lo has sacado, niña?!

Ur tiene 49 años, de ahí lo de niña. Ojalá me conserve yo así cuando llegue a los 49. Pensaba que teníamos la misma edad más o menos. Como mucho, le habría echado 39. No es solo que se conserve bien, es por sus ideas y por su manera de hablar, incluso se sentaba muchas veces a tomar algo con nosotros.

No he necesitado contarle nada. Me ha advertido que no debo ir diciendo por ahí que lo he leído, está descatalogado y es peligroso, ni siquiera debería saber que existe. Incluso me ha hecho jurarle que no hablaría con nadie más sobre esto.

¿Quién no sentiría curiosidad después de una advertencia así? Además, Ur cree que la frase se queda corta, para él la situación es mucho peor.

—¿Quieres decir…?

—Mírate, ¿por qué no estás aquí con Clara?

—…

—Perdona, no debí decir eso. Pero, con fijarte un poco, verás cómo ha ido cambiando este país en torno a la reputación.

—Ur, si eso fuese cierto, alguien habría protestado. ¿Por qué nadie ha hecho nada?

—¿Habías pensado alguna vez en ello antes de leer el libro?

Y así me ha dejado, con la boca abierta y preguntándome si todo lo que me ha contado sería verdad. Supongo que, si no hubiesen entrado clientes, se habría quedado conmigo, ha sido una situación muy desconcertante. Me he ido de allí pensando que era estúpida, que me acababan de descubrir un mundo oculto, pero pasan las horas y no consigo creer más que antes que la reputación y el soma se parezcan en algo.