Día 13, mes 10, año 0

Han descartado que el ataque venga del exterior, así que la palabra guerra ha desaparecido de las reuniones. Es un gran consuelo, solo de pensarlo me entraban náuseas y se me ponía el corazón a mil. Lo malo es que el coste del descubrimiento es demasiado alto.

Paco me lo ha contado en un pellizco mientras cargaba una mochila de ropa y se metía a la ducha. Se le ve cansado y tiene ojeras, los están apretando mucho y encima tiene que lidiar con él.

Ahora Alberto es mi jefe directo.

¿Qué Alberto? ¿Lo conozco?

Fuckingmaster, Alberto Fuckingmaster es mi jefe. Con DEFCON 3, cada sección tiene un supervisor de La Unidad. Además, parte del equipo está trabajando codo con codo con el Ejército.

¿Qué hacéis con el Ejército? ¿Habrá guerra?

No, ya no. Tampoco sé qué hacen, algo de ciberdefensa. Oye…

Esperaba que me preguntase si había sido yo y no le he mentido, hasta le he contado todos los detalles de lo que hice. No se ha enfadado, es más, me ha dado la enhorabuena por haberlo conseguido. Lástima que, con sus felicitaciones, llegase también la otra mala noticia.

Ve con cuidado. Saben que el ataque viene de $región. Internamente, pocos se engañan.

¿Cómo?

El periodista que escribió la noticia empezó sus vacaciones el día anterior a que saliese el artículo sobre Fermín. La publicación se hizo con su tarjeta de ciudadano y algunos se preguntan por qué trabajaría justo el día después de empezar las vacaciones.

¡Las vacaciones! Cinco días al año y tenía que cogerlas justo ahora. He repasado el resto de las cosas que hice y no soy capaz de detectar otro error. La conexión con su TC no la hice desde casa, así que no deberían poder vincularla conmigo. Lo único que puedo hacer ahora es esperar y cruzar los dedos para no haberla cagado en ningún otro sitio. Es como volver a aquella celda, esperar horas y horas hasta que pasaba algo…