Día 13, mes 4, año 0

Después del encuentro con Fuckingmaster, necesito más que nunca La Cripta, mantener mi mente ocupada. Por mucho que me asuste el mundo que me muestran Ur y Javier, siento que lo tengo bajo control. Con Alberto es diferente, es totalmente impredecible y sé muy poco de él. Ni siquiera lo he encontrado en Social.you.

Hasta que se me ocurra una solución mejor, estoy yendo a trabajar a cafeterías por las noches. Paco está preocupado porque pueda bajar mi reputación, pero soy cuidadosa. Dejo mi TC en casa y la puerta ajustada para poder volver a entrar. No puedo contárselo, claro, porque tendría que explicarle cómo entro a los cafés sin TC.

—Si no te preocupas por la reputación, hazlo por mí. Somos amigos, ¿no?

Paco siempre es considerado y su manera de abordar la conversación me ha preocupado. El tono paternal de su voz podría indicar que La Cripta se está convirtiendo en una adicción. Los días que no investigo o no le dedico unas horas apenas consigo dormir.