Día 16, mes 10, año 0

A medida que se acerca la boda, Paco está cada vez más irritable y empiezo a cansarme de que me conteste mal. Intento ayudarlo en todo lo que puedo, aunque esté trabajando en otras cosas, y siempre soy yo la que acaba pagando su mala leche.

Había pensado en compartir con él mi idea de acceder a su empresa y comprometer las bases de datos de reputación. Pensaba que, si es capaz de sacarme a mí de la rutina, también sería capaz de motivarlo un poco a él.

Bueno…, si quieres jugar a los hackers, tú misma, pero podrías hacer algo más útil por la sociedad.

No es un juego.

Ya, claro… Me da que no eres muy consciente de lo que intentas hacer.

He tenido que hacer un gran esfuerzo para no recordarle lo que hizo él por la sociedad. No quiero entrar al juego porque sé que es un buen hombre y que son el estrés y las preocupaciones los que hablan por él, pero hoy he tenido ganas.

Por lo menos no ha rechazado hablar conmigo y, aunque tenía que respirar hondo para soportar alguno de sus comentarios, me ha explicado cómo funciona la red de la empresa. Si quiero hacer caer el sistema completo, tendré que considerar también todas las redes que gestiona Ingenieros Maravillosos a través de los delegados. Las piezas del Frankenstein que se gestionan en las empresas no me importan mucho, pero las tres localizaciones centrales de Ingenieros Maravillosos serán un buen dolor de cabeza.