Día 16, mes 5, año 0

Había olvidado por completo que dejé un programa tratando de adivinar la contraseña de Milo Esteban. He tardado un rato en darme cuenta de lo que estaba viendo porque la pantalla mostraba un terminal con una única línea: «password: xelhor».

Solo seis letras, sin números ni caracteres especiales. Estoy segura de que debe ser la contraseña que le pusieron por defecto. No he podido evitar la tentación de comprobarla y es la buena. Estos son algunos de los correos de Milo filtrados según las fechas. Podrían darme información sobre lo que pasó realmente en la plaza de la Restauración.

Los cuelgo aquí porque no quiero mirarlos. Durante las vacaciones, me prometí dejar esto y centrarme en otras cosas, proyectos legales, por eso decidí apuntarme a la comisión de barrio.

¿Por qué los cuelgo entonces?

No estoy convencida de ser lo suficientemente fuerte para ignorarlos. Si los dejo aquí, no tendré que entrar de nuevo en el correo de Milo para poder leerlos. Es como hacer trampas al solitario, pero también pensé que no volvería al local…