Día 16, mes 9, año 0

Suerte que tengo a Paco. Ha pasado toda la noche a mi lado. No soporto que me abrace, que me toque, pero ni lo ha intentado. Cada vez que me despertaba ahogada en mis pesadillas, estaba ahí y susurraba mi nombre. Me calma escucharlo, saber quién soy. Ahora está durmiendo y yo escribo para ser consciente de que estoy en casa. Lo despertaré, necesito escuchar otra vez mi nombre. Decirlo yo misma no me calma.