Día 17, mes 3, año 0

Javier se ha preocupado muchísimo cuando le he contado lo de la detención. Me ha preguntado si me encontraba bien e incluso ha insistido en que debería hacerme un examen médico completo. Le he quitado la idea de la cabeza, mis problemas son mentales, no físicos. La espera en el calabozo y la humillación que sentí me pasan factura. Por las noches, si no me duermo nada más tocar la cama, no consigo dormir en toda la noche, siento como si esperase de nuevo.

Una vez que se ha dado cuenta de que estaba bien, su preocupación se ha convertido en indignación. Ha empezado a divagar sobre un sistema inquisitorial y he desconectado un poco. Me sentía contenta de estar paseando con él, lo demás daba igual. Cuando he vuelto a centrarme en lo que decía, aseguraba que lo que me pasa a mí seguramente les pasa a muchos otros.

—Un vecino te tiene envidia, te señala y tal vez no acabes en la cárcel, pero baja tu reputación.

—…

—Y, cuanta menos reputación, menos voz tienes. Ese es el problema: que no tenemos voz.

—Hombre, está Social.you para defenderte.

—¿Publicarás tu injusta detención en Social.you?

—No…, no lo haré. Se desplomaría mi reputación, la gente…

—A eso me refiero. ¿Te imaginas a cuánta gente le debe pasar algo similar?

Ha seguido divagando sobre los que están a cargo del sistema, sobre las elecciones y la ponderación del voto en proporción a la reputación, pero ya no lo escuchaba. Javier ha sembrado la duda. ¿Cuánta gente vive experiencias como la mía y no puede expresarlo? ¿Cuánta pierde a un ser querido injustamente? ¿Cuánta sufre sanciones y no llega nunca a hablar de ello?

Es cierto, no tenemos voz. Por mucho que intente discutir con Javier, lo que he vivido en los últimos meses me inclina a darle la razón. Cuando he vuelto de la cita, ya tenía claro que voy a crear una página web en la que la gente pueda expresarse sin miedo a que la valoren con un «me disgusta», sin miedo a perder reputación o a que la conviertan en el blanco de todas las críticas. Una web totalmente anónima en la que ni siquiera se registre tu TC.

Si Javier tiene razón, y yo creo que sí, habrá muchísima gente deseando usar una aplicación así.