Día 18, mes 9, año 0

Paco me ha dicho que Alberto no fue ayer a trabajar. No creo que lo dijese con ninguna intención, pero me alegro. Ojalá lo hayan vuelto a trasladar. Mejor, que lo haya atropellado un coche. Por favor, que lo haya atropellado un coche.

Desde que me detuvo, ni siquiera me deja en paz cuando estoy en casa. Aparece cuando duermo, cuando no soy capaz de concentrarme y cada vez que veo las marcas en mi cuerpo desnudo. Es más que suficiente ver a ese desgraciado cada vez que no consigo ocupar mi mente en cualquier otra cosa, no quiero volver a ver su versión de carne y hueso. Tampoco quiero volver a ver a su mujer, no volveré al gimnasio, aunque me recupere.

¡¿Qué más tengo que hacer para que desaparezcan estas jodidas pesadillas?!