Día 20, mes 11, año 0

Alberto ha convencido a algunos miembros de La Unidad para abrir una investigación interna, defiende que el ataque no habría sido posible sin ayuda. A los directivos y representantes del Gobierno les convenía creer en esa idea y Paco ha ido a parar al punto de mira de todos ellos junto con algunos compañeros.

Ser el blanco de todas las miradas ha hecho que Paco esté aún más malhumorado. Ya estaba irritable sin recibir esta atención extra y ahora discutimos a menudo por cualquier tontería. Es evidente que me culpa por lo que está sucediendo, aunque haga un esfuerzo por no demostrarlo. Tiene cierto derecho a hacerlo, pero no estoy dispuesta a asumir toda la culpa. Ya pasé por eso.

No sé por qué discutíamos hoy, pero he perdido el control. He contestado sin pensar.

Eso díselo a tu hermana. ¡Es ella la buena esposa, la ejemplar, incluso tiene una tarjeta dorada para demostrarlo!

¿Qué?

Nada, Paco, perdona…, yo solo…

¿De dónde has sacado eso?

La discusión ha muerto al instante, pero ¿a qué precio? Paco se ha quedado mudo. No podía creer lo que le estaba contando. Gesticulaba sin articular palabra. Hace un rato que ha decidido ir a hablar con su padre.