Día 24, mes 1, año 0

He ido a comprar el libro electrónico y me he vuelto sin él. He salido nerviosa y desanimada de la tienda, tentada de olvidarme de la lista de libros descatalogados y de la extraña página web, aunque solo ha sido mala suerte. ¿Quién gasta su cupo de electrónica anual? La mayoría de la gente incluso nos olvidamos de que existe.

No quería comprar el libro electrónico con mi TC, así que he tratado de usar la misma que utilicé para hacer las búsquedas por Internet. Para evitar una experiencia como la de la semana pasada, he ido directamente a una de las tiendas de Social.you. Mi idea era no tener que interactuar con nadie, pero, al ir a pagar, ha saltado un error en la máquina.

—Buenas tardes, señorita. Parece que hay un problema con su cupo de electrónica anual. ¿Desea ampliarlo?

—¿Ya lo he agotado?

—Sí, eso parece. Si me deja su tarjeta de ciudadano, podemos ver si posible ampliarlo.

—No, no se preocupe. ¿Me podría decir qué día se renueva?

—El 16 de febrero. ¿Necesita algo más?

Por suerte, el dependiente que ha venido a ayudarme no ha insistido mucho en que le diese la tarjeta. No estoy muy segura de parecerme a la mujer a quien se la cloné y, desde luego, no sé su nombre. La situación podría haber sido mucho peor que al intentar comprar las tarjetas, porque no habría tenido manera de explicar qué hacía con esa TC. He sido capaz de controlar los nervios hasta que he salido de la tienda, luego se me ha venido todo encima.

 Tendré que encontrar otra manera de conseguir el libro electrónico.