Día 24, mes 11, año 0

No he podido sujetarlo. No he podido. Se me resbalaban las piernas, joder, se me resbalaba. Pesaba demasiado para mí, pero lo he intentado. Lo he intentado. He tratado de llamar a la ambulancia, pero no podía sujetarlo con una sola mano. ¡¿De qué coño me sirve el gimnasio?! ¡¿De qué?!

Dios, Dios, tantas llamadas perdidas y he sido incapaz de hacerle caso. Solo pensaba en mi puto enfado.