Día 25, mes 2, año 0

Si Clara viese el ritmo que llevo, se enfadaría conmigo. Siempre decía que tenía que aprender a llevar una vida tranquila, a disfrutar de las pequeñas cosas. Entre el gimnasio, no he fallado ni un día, y que en el trabajo estamos preparándolo todo para cerrar el año fiscal, estoy agotada. A duras penas he sacado tiempo esta tarde para comprar el juego. Se llama Scrabble, ¿cómo iba a acordarme de ese nombre?

Lo único bueno que saco de este ritmo infernal es que vuelvo a llevar una vida «normal». Casi no tengo tiempo para pensar en Clara o en la Paqui, y, cuando llego a casa, estoy tan cansada que aguanto lo justo para preparar las cosas del día siguiente.