Día 26, mes 9, año 0

Anoche Paco me propuso darme una de sus clases y lo rechacé. Todavía no ha recibido los resultados de la moción de competencia y está muy irritable, lo último que quiero es que me use para pagar su frustración a la primera oportunidad.

Lo que no me esperaba al bajar al bar era recibir tan malas noticias: Ur se plantea cerrar el bar y desaparecer.  Es uno de mis únicos amigos, si él se va… He estado yendo a ese bar desde que soy adulta, conocí allí a Clara. No puede irse. No puede cerrar el bar.

Todas las personas que me importan están desapareciendo poco a poco de mi lado.

—¿Qué te pasa? ¿Estás bien?

—Sí, sí, es solo que… me he enterado de que Milo está convencido de que alguno de sus antiguos enemigos está detrás del ataque a su reputación.

—¿Pero no acusaron a un coronel de la policía?

—Parece que se trata de un cabeza de turco. Milo está enfadadísimo, hará lo que sea para dar con el culpable.

—¿Y por qué debería sospechar de ti? Te cambiaste el nombre, han pasado muchísimos años. Ni siquiera debe acordarse de cómo eres.

—Si fuese otro, quizás tendrías razón, pero no con Milo. Si alguien de los que me conoce canta…

Ojalá hubiese otra manera. Soy consciente de que es la mejor opción, pero ¿qué haré? ¿Qué me queda? No quiero que Ur salga de mi vida.