Día 27, mes 6, año 0

¡Estaba claro que no iba a dejarnos en paz!

Nos han cancelado la boda. Acaban de llamarnos para decirnos que el párroco no podrá atendernos en la fecha planeada debido a un imprevisto inexcusable. Demasiado tiempo llevaba sin saber nada de Alberto como para poder estar tranquila. No me explico cómo lo ha conseguido, pero es evidente que tiene poder.

No contento con eso, el tío se regodea, se ríe de nosotros.

«Suerte encontrando nueva fecha para la boda».

El mensaje que ha recibido Paco es todavía peor. Lo insulta e insinúa que la boda es una farsa y que debería entregarme a él, a un hombre de verdad.

Por suerte, por decirlo de alguna manera, a Paco no le ha afectado mucho. Se ha hundido tanto por la noticia de la cancelación que ni siquiera ha hecho caso a los mensajes de Alberto. Ya ha asumido que perderá el trabajo. He estado tratando de animarlo hasta hace poco, pero no ha habido manera. Se ha ido a la cama.

Si solo hubiese una manera de que Fuckingmaster desapareciese de nuestra vida…