Día 29, mes 5, año 0

Me estrenaba en el comedor de Parias y ha sido una experiencia sensacional. Realmente ayudas a gente que lo necesita. Además, no tenía ni idea de que teníamos beneficios en el trabajo. Me han ampliado media hora el descanso del mediodía para que no vaya con prisas. Cuando he llegado a casa, estaba deseando contarle mi experiencia a Paco, pero él no estaba del mismo humor y todo se ha ido a la mierda.

—¡¿Se puede saber qué es lo que vas contando por ahí?! ¡¿Se puede saber qué es lo que te he hecho?!

—No sé de qué me hablas, Paco. ¿Que te hecho?

—¡No te hagas la tonta, joder! ¡Puedo perder mi trabajo!

Nunca había visto a Paco tan enfadado, me ha costado muchísimo calmarlo. No paraba de dar vueltas por el comedor, a veces incluso gesticulando sin hablar. He intentado preguntarle más de una vez qué era lo que pasaba, pero estaba fuera de sí. Cuando se ha cansado de gritar, se ha ido de casa dando un portazo. Estoy preocupada por él. Cuando vuelva, si está más calmado, le preguntaré que es lo que he hecho.