Día 31, mes 3, año 0

Ahora que vivimos juntos, salgo antes hacia el trabajo. Nadie me mete prisa, pero ver a Paco moviéndose por la cocina me hace salir de mi estado de sopor.

No me gusta llegar demasiado pronto porque me encuentro a los de recursos humanos haciendo el café y algunos, como Mario, no me caen muy bien, así que he empezado a tomar un camino distinto por las mañanas. Pasa por unos callejones que no me dan mucha confianza.

Aunque cada vez voy más tranquila por ellos, hay un hombre que duerme en unos cartones y que me perturba un poco. Más por pena que por miedo. Hoy le he dado el muffin que llevaba para desayunar. He llegado a pensar que no lo aceptaría porque se ha asustado bastante cuando me he dirigido a él.

Nunca antes había visto un Paria, salvo en los libros del colegio y en los folletos, y no me ha parecido un mal hombre, solo triste y asustado. Los Parias son delincuentes, drogadictos o gente que ha repudiado la moral, pero ¿cómo estar segura? Si Paco no me hubiese sacado del calabozo…

Veo cómo ha fluctuado mi reputación en los últimos meses y no puedo dejar de pensar que yo podría dormir en un cartón por culpa de la denuncia de una vecina.

¿Cuál será la historia de ese hombre? ¿De verdad es una mala persona?