Día 5, mes 1, año 0

Me compré un kit de electrónica para niños para poder conseguir un soldador de juguete y un nuevo lector para tener algo por donde empezar. Las compras valieron la pena, tengo un aparato que creo que clona tarjetas.

Lo creo porque no tengo manera de probarlo. Solo tengo una tarjeta de ciudadano —la mía— y podría leer los datos, pero no tengo donde escribirlos. He vuelto a grabar mi tarjeta y sigue abriendo la puerta de casa, pero ni siquiera sé si la ha grabado o simplemente me ha dicho que lo hacía.

Me da un poco de pánico tener que probarlo en la calle porque estoy bastante segura de que clonar una TC es ilegal. Lo más sensato sería dejar esta estupidez de lado, me ha mantenido ocupada y he conseguido pensar menos en Clara: ha cumplido su propósito. Sin embargo, quiero volver a ese piso, no siento que deba dejarlo. En casa no tengo ni una mala foto suya.