Día 5, mes 8, año 0

—Mañana quedas con mi hermana. Te acompañará a mirar un vestido para la boda.

No he podido ni responder porque me lo ha dicho saliendo ya por la puerta. Por cómo lo ha dicho, parece que no le hiciese mucha gracia, como si alguien, quizás su padre, se lo hubiese impuesto. O tal vez solo está algo enfadado porque se está encargando él de todos los preparativos.

Reconozco que no me estoy implicando en la boda, pero es que la siento muy poco mía. Nada se parece esta boda a la que siempre había imaginado, lo hacemos solo para conseguir unos papeles y que nos dejen en paz… Claro que mi boda soñada nunca llegará, incluso si Clara todavía estuviese conmigo, no podría casarme con ella.

Voy a tener que hacer un esfuerzo por cambiar. Hasta Ur cree que debería preocuparme más, dice que me afecta tanto como a Paco, y, como siempre, tendrá razón.