Día 7, mes 11, año 0

Cuando me dijeron lo de la despedida de soltera, pensé en invitar a Cami y a Bela. A Bela la descarté enseguida. Su marido no se acuerda de lo que pasó la otra noche y parece que tampoco de mí, no hay necesidad de recordarle que nos casamos.

Lo de Cami es más complicado. Hasta ayer lo tenía clarísimo, pero, después de ver la tarjeta dorada puesta delante de mis narices, dudo. Si Alejandro consiguió una TC dorada para mí, ¿haría lo mismo cuando se casó su hija? ¿Sería capaz de regalar algo así para que lo usen contra ella?

No quiero que mis compañeras de trabajo descubran esta faceta de la familia. Bueno, quiero que todo el mundo sepa de las tarjetas doradas y cómo se usan, pero no así, no a costa de Cami.